Yo, precario
Javier López Menacho
Memorias
Creo que no he podido estrenarme con la editorial con mejor libro que con éste, que de otra manera no iba a tener una nueva reedición por su antigua editorial, como bien explica el autor al final del libro.
Tiene un toque novelado y de humor, pero para mí ha sido duro de leer, triste, algo agonizante y desesperanzador. Porque además ya han pasado unos pocos años de su reedición en La Caja Books, y la precariedad y la crisis, sigue igual. España nunca salió de ella.
Yo también he sido víctima de la precariedad y se vive fatal, no solo porque te denigran como ser humano y cobras una miseria por hacer algo que a lo mejor odias, sino que te destroza por dentro, destroza tus valores, tus principios, tu dignidad, tu honor.
Hay gente con un umbral más "flexible" al respecto (aunque en el fondo pienso que directamente no tiene valores, o muy pocos), pero cuando tienes un espíritu muy digno con principios muy marcados y te los saltas a la fuerza, eso destruye una parte de ti, una parte de tu alma, de tu persona, de tus derechos, de tu vida. Te convierte casi en parte del mismo sistema que odias. Y eso duele. Y me ha pasado, tener que aceptar trabajos que eran todo lo opuesto a mí, y sentir que me odiaba a mi misma, la traición... como si me asesinara a mi misma. Y duele.
En general, contado con humor, son experiencias de varios trabajos precarios llevados por el autor (que si mascota, de contar máquinas de tabaco, de animador en partidos de fútbol, etc), con la vivencia que cada uno de esos trabajos le aportaron, y de las veces que no llegó a cobrar.
Ha sido duro, ya no solo leerlo en si, que también, sino porque nada ha cambiado. Y también marca algo importante que sigue afectando a la hora de buscar el trabajo: el maldito edadismo.
Lo voy a convertir en mi libro de cabecera por muchos motivos, también para recordar mis antiguas experiencias...
RECOMENDADO. Poco que añadir a los porqués, he divagado demasiado en esta reseña 🤣🤣
"Que este trabajo no lo voy a acabar porque llevo muy mal sentirme amenazado o denigrado por terceros. Porque es preferible no tener dinero pero tener dignidad a no tener ninguna de las dos cosas."

No hay comentarios:
Publicar un comentario