Cómo no hacer nada
Jenny Odell
Bienestar
Un ensayo sobre la economía de la atención, tema del que me gusta leer de vez en cuando aunque lo tengo más que asumido/concienciado y con el que poca atención pueden robarme a mí, por suerte.
Primero lo malo: hay unos pocos capítulos centrales que creo que son algo dispersos al mensaje principal, más centrados en unirse en comunidad, o así lo sentí yo, que también es un buen mensaje pero que me desconectó de los primeros capítulos que para mí fueron los más potentes.
Además de crítica a la economía de la atención, también hace un repaso a otros modos de vivir un poco más "ecológicos" (no solo en el término normal conocido de forma popular), por ejemplo desde el jardín de Epicuro (que ahora añadiré algo más), las comunas hippies fallidas de los 60, entre otros.
Me ha gustado mucho como digo los primeros capítulos, más centrados en el mero hecho "de no hacer nada", sobre todo no darles "el gusto" a esa economía de la atención. Hay unas partes que me han gustado tanto que las he reescrito tal cual en otra app (tipo notas de diario de lecturas) y que también pondré aquí tal cual al final, como citas.
A lo anterior, creo que da una buena torta de realidad con el intento de realizar comunas en la época de los 60. A ellas al final solo acudían "privilegiados" (y blancos), y llevaban consigo los mismos problemas arraigados tan profundamente que era imposible hacer comunidades desde cero de lo que huían (machismo sistemático o diferencias de clase, vaya), todo lo opuesto al Jardín de Epicuro, que pone como ejemplo de "comuna" propiamente dicha (ahí no iban solo privilegiados, si no todos, y no había riquezas).
¿LO RECOMIENDO? SÍ, dejando a un lado que los capítulos centrales me parecían algo dispersados (aunque conectados ligeramente con lo principal), al menos para mí, si te interesa el tema de la atención, te gustará el libro.
"Tomados en su conjunto, me sugieren el potencial revolucionario que encierra el hecho de recuperar nuestra atención. Para la lógica capitalista, que se nutre de la miopía y la insatisfacción, algo tan corriente como no hacer nada podría resultar peligroso de verdad; al huir lateralmente los unos hacía los otros, quizá descubriéramos que todo lo que queríamos ya se encontraba ahí.
En momentos como estos, disponer de periodos y espacios para "no hacer nada" es de vital importancia, porque sin ellos no tenemos modo de pensar, reflexionar, sanarnos y sostenernos individual o colectivamente."
"Más allá de cuidar de nosotros mismos y de la capacidad de escuchar (de verdad), la práctica del no hacer nada tiene algo más amplio que ofrecernos: un antídoto contra la retórica del crecimiento. En el contexto de la salud y la ecología, las cosas que crecen sin control suelen considerarse parasitarias o cancerígenas. A pesar de ello, habitamos en una cultura que potencia la novedad y el crecimiento sobre lo cíclico y lo regenerativo. Nuestra idea misma de productividad se basa en la idea de producir algo nuevo, cuando, en cambio, no tendemos a ver el mantenimiento y los cuidados como cosas productivas del mismo modo."
"(Sobre la belleza de La Rosaleda) Su presencia es un recordatorio de que si La Rosaleda es un lugar hermoso es, en parte, porque recibe cuidados, porque hay que dedicarle un esfuerzo, ya sea salvarlo de quienes quieren convertirlo en bloques de pisos, ya sea simplemente asegurarse de que las rosas vuelvan a salir al año siguiente. El trabajo de esos voluntarios es tan bueno que a menudo veo que los visitantes se acercan a ellos y los felicitan por lo que hacen."

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